
Con seguridad habrán visto tomar bebidas alcohólicas, y tal vez tú mismo lo hayas hecho; también debes saber que muchas sustancias son tóxicas: el alcohol es una de ellas. Tomar una cerveza puede parecerte lo más apartado de algo como la química, pero al hacerlo se hecha a andar la mas eficaz fábrica química: el hígado. Es allí donde se metaboliza el alcohol. La velocidad con la que el hígado transforma el alcohol es la clave para que una persona se embriague o no. Si se da el tiempo suficiente el hígado (entre copa y copa) para metabolizar el alcohol, la persona no se embriagará. La velocidad promedio a la que el hígado oxida el alcohol (para una persona adulta con 75 Kg ) es de una bebida cada 75 minutos. La ebriedad se produce cuando se incrementa la cantidad de alcohol en la sangre, la cual al llegar al cerebro produce diversos comportamientos.

- Una concentración de 0,05% de alcohol en la sangre ( 0,5ml de alcohol por cada litro de sangre) actúa sobre la parte exterior del cerebro, el centro de inhibición y el juicio. Ello produce euforia y tranquilidad, porque se relajan las inhibiciones personales.
- Si la concentración se dúplica (0,1%), el alcohol ataca la parte inferior del área motriz del cerebro. El individuo se empieza a tambalear y no coordina adecuadamente las palabras. Se alcanza una "intoxicación media".
- Si duplicamos otra vez la concentración de alcohol (0,2%), este alcanza el cerebro medio, que controla las emociones. El individuo se acuesta, necesita ayuda para caminar y fácilmente se pone violento, eufórico o triste.
- Cuando alcanza el 0,4 o 0,5% de alcohol en la sangre, se pierde toda percepción y el individuo cae en estado de coma.
- Finalmente, en concentración de 0,6% a 0,7%, el alcohol llega a los centros que controlan la respiración y el latido del corazón, y sobreviene la muerte. Tú decides!!
ESO SI, HAY QUE TENER EN CUENTA DE TODAS MANERAS QUE EL ALCOHOL TIENDE A PRODUCIR EN NUESTRO HÍGADO LA ENFERMEDAD LLAMADA CIRROSIS QUE ES MORTAL.
Prof: Graciela Pérez, Matias Ghuisoli.